martes, 9 de septiembre de 2008
Esto es cultura. Y la paga el estado
Levantado a las once.
Ejercicios de respiración.
Bañado.
Almorzado con Adelina y Delia en el Restaurante del Retiro. Ha venido a hacer sobremesa Martín Noel.
A eso de las tres, visita al Petizo con Delia y Emilio que encuentro pasando por lo de Zimmermann.
A las seis salimos de lo del Petizo y me voy al Jockey donde me hago cortar el pelo y afeitar.
Billar hasta las nueve menos cuarto.
Comemos en lo de Julia y nos quedamos charlando hasta media noche.
Son las doce y media.
Mosquitos no dejan dormir hasta eso de las tres.
Todo guarda el mismo tono, todas las anotaciones son de esta relevancia, salvo aquellas que nos ilustran acerca de sus dolores de cabeza, o la irritación de su colon, que cede ante un masaje, o la fosfatina que ingiere en el desayuno, o ese bienestar que le sobreviene después de mover el vientre.
Pienso: alguien tuvo este manuscrito en sus manos, alguien lo consideró publicable, alguien entendió que ameritaba un subsidio. Todos ellos, son, en mi modesta opinión, o ironistas profundos equiparables a Chesterton, o una sencilla y vernácula manga de atorrantes .
lunes, 8 de septiembre de 2008
domingo, 7 de septiembre de 2008
sábado, 6 de septiembre de 2008
Esta luz

Foto: Edward Steichen
Algo vibra detrás de cristales extraños
extranjero de todo lo que fuimos
mientras golpea la lluvia
acá y allá
ahogándose en vapores
la memoria que queda
erguida en un minado campo hecho de ruinas
donde el dolor pasó
como el amor entonces,
furtivo
entre soles y lunas
desharrapado, enfermo, insuficiente
mientras se escribe
con los dedos helados, furia inútil de ahora
en un trozo amarillo de papel
letras de olvido,
tangos
que cantar
y llorar y reir, equivocados
porque no hay un lugar donde arroparse
fuera de la conciencia inexorable
que nos dispensa el tiempo cuando pasa
-si todo, todo, es al fin un error-
y aquello que esperamos
fervorosos
se ve claro
sobre el fondo luminoso del presente
como ha sabido ser,
de una idiotez soberbia
aunque averguence,
sólo un malentendido
una olvidable
esperanza de ser
algo hijo del bien,
algo que dure.
viernes, 5 de septiembre de 2008
Clavículas de un gran juego poético
¿Presientes el sabor de ese silencio grávido de truenos?
Es lo que podría decir, el poeta, si existiera.
René Daumal
jueves, 4 de septiembre de 2008
Carta
de los cielos cansada y olvidada?
¿Y los pobres, que golpeaban las puertas, sin resultado, haciendo
vibrar la noche y el día con su puño seco?
¿Y los niños, que gritaban con el corazón aterrado?: “¿por qué
nadie nos responde?”
¿Y los caminos, y los caminos vacíos, con sus manos extendidas
inútilmente?
¿Y el santo inmóvil, que deja a las cosas continuar su rumbo?
¿Y las músicas encerradas en cajas, suspirando con las alas
recogidas?
¡Ah! —Yo, sí —porque ya lo lloré todo, y despedí mi cuerpo
usado y triste,
y mis lágrimas lo lavaron, y el silencio de la noche lo enjugó.
Pero los muertos, que enterrados soñaban con palomas ligeras
y flores claras,
y los que en medio del mar pensaban en el mensaje que la playa
desplegaría rápidamente hasta sus dedos...
Pero los que se adormecieron, de tan excesiva vigilia —y que yo
no sé si despertarán...
y los que murieron de tanta espera... -y que no sé si fueron salvados.
Yo, sí. Pero todo esto, todos estos ojos puestos en ti, en lo alto
de la vida,
no sé si te mirarán como yo,
renacida y desprovista de venganzas,
el día que necesites el perdón.
Cecilia Meireles
Amorosas plumas

"Te cubriré con amor la próxima vez que te vea, con caricias, con éxtasis. Deseo atiborrarte con todas las alegrías de la carne, de modo que te desmayes y mueras. Quiero que seas sorprendida por mí, y para que te confieses a ti misma que nunca siquiera habías soñado con tales transportes... Cuando seas vieja, quisiera recordaras estas pocas horas, yo quisiera que tus huesos secos temblaran con alegría cuando pienses en ellas".
De Gustave Flaubert a Louise Colet
"En este momento mi vida es lenta, inmóvil, el cerebro muerto, el alma que se busca, aguja enloquecida y fuera de sí misma, sin sustancia. Todo esto se traduce físicamente. Te estrecho con todas las fuerzas de mis brazos"
De Antonin Artaud a Génica Athanasiou
"Rainer, se hace de noche, te amo. Un tren ulula. Los trenes son lobos. Los lobos son Rusia. No un tren, Rusia entera ulula hacia ti."
De Marina Tsvetáieva a Rainer M. Rilke
Londres, viernes por la tarde. Vuelve, vuelve, querido amigo, único amigo, vuelve. Te juro que seré bueno. Si me he mostrado desagradable contigo, fue tan sólo una broma; me cegué, y me arrepiento de ello más de lo que puedes imaginar. Vuelve, todo estará totalmente olvidado. ¡Que desgracia que hayas tomado en serio esta broma!. No paro de llorar desde hace dos días. Vuelve. Sé valiente, querido amigo. Nada está perdido todavía. (...) No me olvidarás ¿verdad?. No, tú no puedes olvidarme. Yo te tengo aquí siempre. Di, contesta a tu amigo ¿acaso no volveremos a vivir juntos los dos?. Sé valiente, contéstame pronto. No puedo quedarme aquí por más tiempo. Oye sólo lo que te dicte tu buen corazón. Dime pronto si tengo que reunirme contigo.
De Arthur Rimbaud a Paul Verlaine

